Apuntes sobre la Línea 7 del Metrobús

Por Ricardo Smith
Como señala el texto “BRT: Transitando hacia ciudades bajas en carbono”, existe evidencia sólida para afirmar que los sistemas de autobuses de tránsito rápido -o BRT por sus siglas en inglés- son una buena alternativa para mejorar el transporte público en las ciudades y así transitar hacia centros urbanos. Sin embargo, incluso un buen instrumento de política pública necesita contar con una buena ejecución para poder realmente generar un impacto social, económico o ambiental positivo. Es por eso que aquí analizaremos con más detalle la propuesta de la Línea 7 del Metrobús de la Ciudad de México.
El proyecto de la línea 7 del Metrobús comienza desde Indios Verdes y termina en el Centro Comercial Santa Fe. El tramo principal corre desde el CETRAM Indios Verdes y terminará en la Fuente de Petróleos; un “servicio alimentador” o complementario cubrirá el trayecto desde Fuente de Petróleos hacia Santa Fe.  Esta obra contempla recorrer avenidas medulares de la ciudad, como Calzada de Guadalupe, Calzada de los Misterios, Avenida Paseo de la Reforma, Constituyentes y la Carretera México-Toluca en Santa Fe.
La línea 7 del Metrobús es una propuesta acertada de política pública: contribuye a mitigar las emisiones contaminantes, reduce los tiempos de traslado en la ciudad y contempla una renovación de avenidas principales en beneficio del peatón.  
En primer lugar, existe un exceso de parque vehicular en operación. Actualmente, los camiones sólo transportan al 26% del total de pasajeros que podrían transportar de acuerdo a su capacidad. Esto tiene efectos adversos sobre el medio ambiente y una asignación eficiente de recursos.[1]
La construcción del tramo Indios Verdes-Reforma generará una reducción de 19,000 toneladas de dióxido de carbono al año. La mayoría de las 179 unidades en operación sobre dicha ruta son modelos 2002, 2008 y 2009. El proyecto contempla sustituir estas 179 unidades por 90 autobuses de doble piso y con bajas emisiones contaminantes, para lo cual contarán con la tecnología Euro VI (a la altura de los más altos estándares ambientales europeos).
El proyecto contempla un ahorro en tiempos de traslado del 30 al 40%. La reducción en tiempos de espera en terminales podría ser incluso mayor. Esto se debe a que la nueva línea contará con un carril confinado, se reducirá el número de paradas y se instalarán semáforos inteligentes. [2]
La línea 7 no sólo beneficiará a quienes usan habitualmente el transporte público, sino también para los automovilistas, ya que va a ordenar el carril actual de autobuses de Paseo de la Reforma, que cuenta con varios tramos en los que actualmente hay desorden vial y congestión.[3]
El proyecto también está pensado para beneficiar a peatones y ciclistas. Así, se renovará la Calzada Misterios y se terminará la construcción de la ciclovía pendiente que va desde la Estela de Luz hacia Periférico.
El proyecto de la Línea 7 favorece la intermodalidad -es decir, permite que los usuarios puedan cambiar de medio de transporte público-, ya que conecta con estaciones de metro en 6 líneas y con otras 3 líneas de metrobús (ver Tabla 1).

Tabla 1: Interconexión con líneas de metro y metrobús

Metro Metrobús
Estación Auditorio (Línea 7) Estación Reforma
Estación Hidalgo (Líneas 2 y 3) Estación Cuauhtémoc
Estación Garibaldi (Líneas 8 y B) Estación Hidalgo
Estación Basílica/La Villa (Línea 6)

Fuente: http://data.metrobus.cdmx.gob.mx/docs/L7/ETPPL7.pdf

 

No existe realmente un daño a los árboles en Reforma. El Resolutivo de Impacto Ambiental de la SEDEMA 2017 señala que se retirarán 363, de los cuales 302 están enfermos y sólo 61 son árboles sanos.
  • Árboles enfermos: El proyecto de Metrobús contempla que se restituirán 294 árboles, es decir, casi 5 árboles por cada árbol sano retirado.
  • Árboles sanos: 15 millones de pesos en compensaciones serán invertidos para restituir los 302 árboles sanos retirados.[4]
Más aun, la nueva línea contribuirá a mitigar emisiones al reducir el número de unidades de transporte público en circulación a lo largo del corredor Indios Verdes-Santa Fe y al ofrecer una alternativa de transporte para los automovilistas.
Medidas adicionales para asegurar el potencial social, ambiental y económico de la Línea 7
A pesar de que, en términos generales, el Metrobús es una buena propuesta de política pública es necesario que su ejecución contemple ciertas medidas a fin de aprovechar su potencial económico, social y ambiental.
  • Compensar el impacto Ambiental: es necesario ofrecer un plan con soluciones claras para compensar el impacto ambiental que tenga cualquier proyecto para confinar carriles, adaptar banquetas o construir estaciones de BRT.
  • Emisiones: deben emplearse las unidades con los niveles más bajos de emisiones posible dadas las condiciones técnicas de los trayectos. En la medida de lo posible, se debe incorporar unidades eléctricas o híbridas.
  • Transparencia y rendición de cuentas: fortalecer los esquemas de transparencia favorece una asignación eficiente de los recursos y permite que los beneficios sociales de un transporte bajo en emisiones sean más altos.
    • Particularmente, es necesario que se aclare por qué se ha estado aplicando concreto hidráulico en vías que ya contaban con dicho material.[5]
    • Se debe lograr una administración adecuada de la publicidad en las estaciones. Es necesario revisar por qué se autorizó la colocación de 898 anuncios en sólo 69 estaciones, algunas de las cuales -como Auditorio- contarán con hasta 59 espacios publicitarios. 
  • Apertura a mecanismos de participación: fomentar el diálogo con la ciudadanía -mediante consultas y permitiendo la participación- fortalece la viabilidad de los proyectos y contribuye a socializar los beneficios de la nueva línea entre los usuarios. No es suficiente contar con estudios que avalen los beneficios positivos de una propuesta si la ciudadanía no está consciente de los mismos o percibe costos que superan dichos beneificios.
  • Reubicación adecuada de ciclovías: el proyecto contempla la construcción de una ciclovía desde la Estela de Luz (Lieja) hacia la Fuente de Petróleos. El nuevo metrobús circularía por los espacios que actualmente usan los ciclistas, usando un carril confinado bus-bici. Sin embargo, una verdadera movilidad urbana requiere que los ciclistas tengan sus propios espacios para circular fuera del carril del metrobús; la única opción es que la ciclovía se coloque en el camellón de en medio de Reforma. Hasta ahora, el proyecto de la ciclovía en el camellón sigue detenido, debido a que el gobierno de la CDMX no obtuvo la autorización del INAH.[6]
    • Es necesario aclarar cómo reubicarán las ciclovías desde Lieja hacia Paseo de la Reforma, privilegiando en todo momento la seguridad y comodidad de peatones y ciclistas.

[1] Estudio de Transporte Público de Pasajeros del Corredor Reforma, Metrobús y Cetran, http://data.metrobus.cdmx.gob.mx/docs/L7/ETPPL7.pdf
[2] Ibíd.
[3] “Organizaciones de la sociedad civil respaldan beneficios de la Línea 7 de Metrobús”, ITDP, WRI México, Ethos, Fundar, IMCO, Poder del Consumidor, disponible en http://elpoderdelconsumidor.org/wp-content/uploads/2017/05/b-beneficios-linea-7-metrobus-final-310517.pdf
[4] Análisis de WRI México con base en datos de la SEDEMA 2017.
[5] Entrevista de José Luis Luege Tamargo con Javier Risco en El Financiero Bloomberg, 16 de junio de 2017, disponible en http://www.elfinanciero.com.mx/nacional/cdmx-sin-planeacion-integral-desde-hace-20-anos-luege-tamargo.html
[6] No autorizan ciclovía en camellón central de Paseo de la Reforma, 21 de abril de 2017, http://www.excelsior.com.mx/comunidad/2017/04/21/1158998; “Irrenunciable, la ciclovía en camellón de Reforma”, 23 de junio de 2017, 24Horas, http://www.24-horas.mx/irrenunciable-la-ciclovia-en-camellon-de-reforma/

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