El medio ambiente: un asunto de sentido común

Por Ricardo Smith Nieves

Hubo un tiempo en el que hablar sobre medio ambiente evocaba únicamente las -muy loables- luchas de organizaciones ambientalistas en favor de especies en extinción y en contra de la deforestación. En ese entonces, la causa se centraba en proteger el planeta en el que vivimos y la riqueza natural; intuíamos la degradación ambiental podía implicar costos directos para el ser humano, pero no teníamos certeza al respecto. Gracias a la cooperación internacional y a los avances científicos, hoy por hoy, tenemos evidencia suficiente sobre la necesidad de cuidar el medio ambiente para no solo evitar costos económicos y sociales onerosos, sino para aprovechar grandes oportunidades.
El reto más grande al que nos enfrentamos en términos ambientales es el cambio climático; también es el más global de nuestros problemas. Según el Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), si el calentamiento global supera la barrera de los 2°C sobre niveles preindustriales, es altamente probable que nos enfrentemos a fenómenos climáticos más frecuentes y más desastrosos. Las altas temperaturas causarían un aumento en el nivel del mar que acabaría con ciudades costeras y hasta países isleños. Estas alteraciones tendrán impactos significativos en los sectores agrícola y pesquero a nivel mundial.
Las señales son cada vez más claras. La concentración de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera no bajó del umbral histórico de 400 partes por millón durante 2016. Al mismo tiempo, 2016 fue el año más cálido del que se tenga registro. El aumento en la temperatura promedio del planeta está teniendo impactos muy significativos en los polos. En el océano Ártico, la superficie cubierta por hielo es ya 50% menor a la que se podía observar en 1980; de hecho, de continuar como vamos, ya no habrá hielo en el Ártico hacia 2040. En la Antártida, existe una pérdida neta de hielo tan dramática que podría incidir en un incremento de más de 1.80 m en el nivel del mar hacia 2100.[1] Según Munich Re, los desastres naturales generaron costos por 175 mil millones de dólares, mucho mayor a lo que invierte anualmente el mundo en ayuda internacional para el desarrollo.[2]
Ahora sabemos que transitar hacia un modelo económico bajo en carbono es la única manera de satisfacer una creciente demanda global de bienes y servicios -repartidos más equitativamente-, mientras prevenimos los peores efectos del cambio climático. Debemos invertir en energías limpias y en sistemas de eficiencia energética, construir ciudades más sustentables y combatir la degradación de los suelos y la deforestación. Sólo así podremos ser capaces de dar una mejor calidad de vida a las más de 9 mil millones de personas que habitarán el mundo hacia mitad del siglo.
El cuidado del medio ambiente y la lucha contra el cambio climático ya forman parte de las agendas económica, social y financiera. El Acuerdo de París ha surgido como una poderosa señal para los mercados. Países como India y China han puesto el desarrollo sustentable en el centro de sus planes de desarrollo y, al día de hoy, se espera que rebasen sus metas de reducción de emisiones.[3] Los accionistas de ExxonMobil ya requieren que el riesgo climático sea analizado seriamente como pauta para la toma de decisiones de inversión de la empresa.[4]
El Día Mundial del Medio Ambiente es una ocasión propicia para recordar los grandes avances que hemos logrado y para tomar nota de la urgencia de acelerar la transición hacia una economía baja en carbono. Dar marcha atrás es ya imposible.
[1] Robert de Conto y David Pollard, “Contribution of Antarctica to past and future sea-level rise”, Nature, 5 de abril de 2016.
[2] OCDE, “Net ODA”, Datos De 2016.
[3] “Action by China and India slows emissions growth, President Trump’s policies likely to cause US emissions to flatten”, Climate Action Tracker Update, http://climateactiontracker.org/assets/publications/briefing_papers/CAT_2017-05-15_Briefing_India-China-USA.pdf
[4] “Exxon Mobil Shareholders Demand Accounting of Climate Change Policy Risks”, The New York Times, 31 de mayo de 2017, https://www.nytimes.com/2017/05/31/business/energy-environment/exxon-shareholders-climate-change.html

 

 

 

 

 

 

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