Hay que cuidar a los océanos, por biodiversidad, empleos y otros muchos factores su importancia es vital

“Qué inapropiado llamarle Tierra a este planeta, cuando es evidente que debería haberse llamado Oceáno” (Arthur C. Clarke)
Llamamos a nuestro hogar el planeta azul porque los océanos cubren el 71% de La Tierra. Estos inmensos mares están íntimamente ligados con el desarrollo de la vida humana y marina, la cultura y la civilización. Si bien los océanos separan a los continentes, por siglos han unido a la humanidad, facilitando el transporte cada vez más ágil de mercancías y de personas. Han servido también como fuente de alimentos, empleo, inspiración y hasta de diversión. Sin duda, resulta difícil sobre estimar la importancia vital de los oceános.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) la pesca y acuacultura apoyan a más de 10% de la población mundial, particularmente a los más necesitados de oportunidades. El Banco Mundial estima que 90% del empleo de la industria pesquera está en países en vías de desarrollo. Por si fuera poco, los océanos capturan alrededor de 25% de las emisiones anuales de bioxido de carbono causadas por actividades humanas y aportan más del 50% del oxígeno del planeta.[1]
Sin embargo, como sucede con muchos otros bienes compartidos, estamos haciendo un uso irracional de nuestros océanos y mares. Según un estudio del Banco Mundial, la gestión inadecuada de recursos pesqueros alrededor del mundo genera pérdidas de 50 mil millones de dólares al año.
Más dificil de contabilizar es la pérdida económica previsible por los impactos del cambio climático. Por ejemplo, el blanqueo de los corales, fenómeno relacionado a temperaturas más altas del agua, pone en riesgo todos los arrecifes coralinos del mundo. Se calcula que, tan sólo en 2005, Estados Unidos perdió la mitad de todos sus arrecifes caribeños debido a este fenómeno.[2]
Por todo lo que nos dan, por todo lo que nos pueden seguir dando y por el bien de los millones que dependen de la salud de los océanos, es de vital importancia que cuidemos mejor de ellos. Es una responsabilidad global y México, por su privilegiada ubicación geográfica, tiene mucho que decir y hacer al respecto.
México cuenta con más de 11 mil kilómetros de línea costera y más de 3 millones de kilómetros cuadrados de superficie marina, lo cual lo hace uno de los 15 países con más costa. En sus mares, México posee el 10% de la riqueza total de especies marinas conocidas a nivel mundial.[3]
El pasado 8 de junio se celebró el día mundial de los oceános, conmemoración necesaria para generar conciencia sobre su importancia, pero insuficiente para preservarlos en condiciones óptimas. En ese día, como en todos, debemos ser claros: tenemos que hacer más por nuestros océanos, tenemos que cuidarlos. Se trata de retribuir un poco de los mucho que nos han dado y de no privar de su disfrute a las generaciones futuras. Así de tajantes debemos ser, punto
[1] “Océan et climat: l’urgence”, Presidencia Francesa de la COP21,http://www.cop21.gouv.fr/ocean-et-climat-lurgence/
[2]http://oceanservice.noaa.gov/facts/coral_bleach.html
[3] Héctor Reyes Bonilla et al, Biodiversidad marina y turismo ecológico en áreas naturales protegidas de México, disponible enhttp://www2.inecc.gob.mx/publicaciones/libros/669/biodiversidad.pdf

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