El nuevo Aeropuerto, ¿vuela?

 

Jairo Jiménez / 12 de julio de 2018

 

Una de las propuestas más mediáticas y controvertidas de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) durante la contienda presidencial fue la de cancelar la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) e impulsar un proyecto alternativo de aeropuerto en la base aérea de Santa Lucía.

 

Ahora que AMLO es el virtual presidente electo ¿qué pasará con el NAICM?

 

La demanda del actual Aeropuerto de la Ciudad de México ha crecido a un ritmo de 10% anual desde 2010, y en 2017 logró mover a 44.7 millones de pasajeros. En 2018, el crecimiento ha continuado, pero a ritmos que solo llegan al 8%. El aeropuerto se encuentra saturado y la imposibilidad de expandir su capacidad en la ubicación actual ya limita la calidad de los servicios a los pasajeros.

 

La construcción del NAICM inició el 13 de septiembre de 20151 y tiene como fecha estimada de conclusión el 20 de octubre de 2020. La obra requerirá una inversión de poco más de 13 mil millones de dólares (aproximadamente 266 mil mdp), contará con seis pistas de operación simultánea, 2 terminales y tendrá una capacidad de 275 posiciones para recibir aeronaves.

 

En la primera fase se prevé concluir 3 pistas “Code F”2, con un ancho de 80 metros y una longitud de 5 km para dos de ellas y 4.5 km para la tercera. Estas pistas serán de mayores prestaciones que las “Code E” con las que cuenta el actual aeropuerto y que tienen 65 metros de ancho por 4 km de longitud, además de que las nuevas podrán operar de forma independiente, es decir, permitirán operaciones simultáneas, cosa que no ofrecen las pistas del actual AICM.

 

En la tabla comparativa se puede observar las características del actual aeropuerto, del NAICM en construcción y la alternativa propuesta por AMLO.

 

La construcción del NAICM ha detonado más de 40 mil empleos directos e indirectos. Hasta el 3 de julio de 2018, se habían contratado obras por más de 149 mil millones de pesos3, de los cuales 88% (131 mil mdp) fueron adjudicados por licitación y el resto vía convenios de colaboración, invitaciones o adjudicaciones directas.

 

Las obras principales son la terminal de pasajeros y las pistas, que tienen los costos y avances físicos siguientes:

  • Edificio Terminal: 85 mil mdp, con avance de 3.8%
  • Pista 2: 8 mil mdp, con avance de 64%
  • Pista 3. 7: mil mdp, con avance de 50%

 

Tabla comparativa de las tres opciones aeroportuarias para la ciudad de México.

 

Concepto AICM (Actual) NAICM NAICM AMLO
Inversión
(miles de millones de pesos)
NA

$266
(13.3 mil millones USD)

$57
Área (ha)
769
4,950
ND
Monto de obra contratada
($miles de mdp y %)
NA
$137 (81%)
0 (0%)
Ubicación respecto al actual
(km)
0 km
6.5 km

40-45 km
(A 15 km de Tizayuca)

Terminales
2
1 (fase 1) y 2
en segunda fase más 2 satelitales
2
Capacidad
(posiciones)
91
(57 de contacto y 34 remotas)
168 (fase 1) y 275
a su máxima capacidad
ND
Capacidad de pasajeros por año
(millones)
44.7 millones
en 2017

57 (fase 1)
a 88 millones

ND
Pistas
2 no simultaneas
3 simultaneas (fase 1)
para llegar a 6 en total

2 comerciales y
1 militar (al 2020)

1 comercial adicional al 2040-2060

Generación de empleos
NA
Más de 40 mil
directos e indirectos
ND
Transporte
Metro, Metrobús y carretera
Metro, Metrobús, carretera, tren
Metrobús interno,
no considera ampliar vialidades.

 

El aeropuerto alternativo.

Una vez que se inició la construcción del NAICM, en noviembre de 2018, AMLO presentó su propuesta alternativa de aeropuerto para la Ciudad de México. La presentación la hizo de la mano con José María Riobbo, quien es dueño de Grupo Riobbo y en quien AMLO como jefe de gobierno confió contratos del segundo piso de la Ciudad de México vía adjudicación directa.

 

El argumento central de AMLO es que la propuesta alternativa es más barata, al estimar un costo de 57 mil mdp. Sin embargo, eso es cuestionable por que son obras con alcances totalmente distintos.

 

Por ejemplo, el NAICM considera 6 pistas independientes, mientras que la propuesta alternativa solo ofrece 2 y no pueden operar de forma simultánea.

 

El primero se encuentra a menos de 7 km del actual aeropuerto, el otro a 45 km. Lo que representaría que para alguien saliendo poniente de la ciudad de México recorrería (18+7) 25 km para llegar al NAICM, mientras que para llegar al aeropuerto alternativo tendría que recorrer (18+45) 63 km, poco más de la distancia en línea recta entre la Ciudad de México y el aeropuerto de Cuernavaca.

 

La propuesta alternativa considera mantener en operaciones el actual aeropuerto para vuelos nacionales y la base de Santa Lucía para vuelos internacionales, lo que quitaría la posibilidad de que la Ciudad de México se convirtiera en un Hub aeroportuario, dificultando las conexiones y por lo tanto disminuyendo la calidad de servicio para los usuarios y la carga. Además de poner en riesgo la seguridad de los pasajeros por la interferencia en las operaciones de ambos aeropuertos.

 

En el mismo sentido, la propuesta del aeropuerto alternativo considera pagos de casi 200 mdp por estudios a Mitre4, sin embargo, Bernardo Lisker, director internacional del Centro para el Desarrollo de Sistemas Avanzados para la Aviación de la Corporación Mitre se ha pronunciado sobre la propuesta y la considera “contundentemente inviable desde el punto de vista aeronáutico”5, al presentar un problema de interferencia mayor en las aproximaciones de aeronavegabilidad.

 

¿Qué pasará con el NAICM?

El equipo del futuro presidente ha dado a conocer que será para el mes de agosto6 cuando se decida si se cancelará o no la construcción del aeropuerto.

 

Con la información disponible todo apunta a que se continuará con la construcción del Nuevo Aeropuerto. Optar por su cancelación y hacerlo en la base de Santa Lucía implica riesgos innecesarios para el futuro gobierno, como el litigio con los contratistas actuales, la falta de compatibilidad en operaciones entre aeropuertos, los retrasos y riesgos en la construcción, pero, sobre todo, que el aeropuerto no estaría terminado en el sexenio de López Obrador.

 

No sería la primera vez que cambiaría de opinión, en septiembre de 2014, ya se había pronunciado porque el aeropuerto se construyera en Tizayuca7.

 

Continuar con la obra del NAICM, le da la posibilidad de que el aeropuerto se termine durante su administración, aunque es altamente probable que no sea en 2020 como se tiene planeado. Por otro lado, cualquier retraso, riesgo o cuestionamiento durante la construcción que pudiera tomar relevancia mediática, lo podría atribuir a fallas del gobierno anterior.

 

Además, ganaría tiempo para decidir si hace una concesión del aeropuerto, ya sea en construcción o una vez terminado, con los beneficios de la liquidez que obtendría el gobierno federal para financiar las otras propuestas de campaña hechas por el López Obrador.

___________________

(1) http://www.sct.gob.mx/despliega-noticias/article/inicia-la-construccion-del-nuevo-aeropuerto-internacional-de-la-ciudad-mexico/

(2) http://www.aeropuerto.gob.mx/doc/inversionistas/Reporte_Arup.pdf

(3) https://datos.gob.mx/nuevoaeropuerto/ Consultado el 11 de julio con datos al 3 de julio de 2018.

(4) https://lopezobrador.org.mx/wp-content/uploads/2015/11/presentacion-NAICM.pdf

(5) https://www.eleconomista.com.mx/empresas/Aeropuerto-alterno-en-Santa-Lucia-es-inviable-Mitre-20180321-0061.html

(6) http://obrasweb.mx/construccion/2018/07/05/equipo-de-amlo-evalua-3-propuestas-para-el-naim-decidira-en-agosto

(7) https://www.proceso.com.mx/382108/propone-amlo-que-el-nuevo-aeropuerto-se-construya-en-tizayuca-hidalgo

 

 

 

 

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