Sobre la Policía Turística: Análisis y Prospectiva

 

Gerardo Bonilla

 

En el Proyecto de Nación 2018-2024 de López Obrador se sostiene que “se creará una Policía Turística cuya responsabilidad será garantizar la seguridad, en zonas turísticas de alta incidencia económica para miles de familias que dependen de esta noble actividad, de los millones de visitantes nacionales y extranjeros que gozan de los atractivos que México ofrece. Este nuevo cuerpo de seguridad tendrá su propia identidad pero estará adscrito a la Policía Federal1. Sin embargo, los aspectos más básicos de la propuesta no han sido detallados hasta el momento.

 

No sabemos de qué tamaño será esta nueva División de la Policía Federal. Tampoco hay claridad sobre el proceso de reclutamiento de los integrantes de las Policía Turística. ¿Se conformará con nuevos elementos o con algunos policías en activo que han realizado labores similares? En algunas entidades federativas elementos de la División de Gendarmería Nacional de la Policía Federal han realizado operativos de “proximidad turística”2. Es imposible calcular el impacto presupuestal que tendrá la creación de esta octava3 División de la Policía Federal si no se conoce el número de elementos que la conformarán y cómo será el proceso de reclutamiento.

 

Es un hecho que la violencia y la delincuencia han incrementado notoriamente en los principales destinos turísticos del país. El equipo de López Obrador parece asumir que una policía especializada en el cuidado y atención a turistas es la mejor respuesta a esta crisis de inseguridad. ¿Qué características de esta nueva División de la Policía Federal la harían más efectiva que a la Marina? No podemos saberlo mientras no se den a conocer más detalles sobre el proyecto. Lo que sí sabemos es que la creación de más corporaciones policiales no siempre es la mejor solución, incluso puede resultar contraproducente. La creación de la Gendarmería Nacional costó 4,500 millones de pesos anuales y derivó en algo muy distinto al proyecto original. En 2012 fue planteada como una corporación distinta a la Policía Federal y a las Fuerzas Armadas. Estaría integrada por 50 mil elementos militares con formación policial y permitiría el retiro gradual del Ejército. En 2014 se presentó formalmente como una División más de la Policía Federal con apenas 5 mil integrantes. Lo más grave, desde el punto de vista del diseño institucional, es que se duplicaron funciones con las Divisiones de Fuerzas Federales y Seguridad Regional.

 

De la escueta propuesta de López Obrador llaman la atención dos aspectos que podrían resultar problemáticos al momento de la implementación. En primer lugar, la idea de que la Policía Turística “[…] tendrá su propia identidad pero estará adscrita a la Policía Federal”. Eso mismo se intentó con la Gendarmería Nacional. En el discurso oficial se hace referencia a sus integrantes como gendarmes cuando en realidad son policías federales. En la práctica este intento de dotar a la nueva División de identidad afecta la unidad de la corporación policial. En segundo lugar, parece un contrasentido crear un nuevo cuerpo policial al interior de la corporación federal cuando la estrategia de seguridad se basa en la instauración de un mando único a partir de la conformación de una Guardia Nacional4. Si todos los elementos de las Fuerzas Armadas, la Policía Federal y las policías locales se sumarán a la Guardia Nacional no parece tener mucho sentido crear un cuerpo policial adicional. Sería mejor capacitar a algunos de los elementos disponibles y destinarlos a labores específicas en las zonas turísticas.

 

La disminución de la violencia y la delincuencia en las zonas turísticas requiere mucho más que un cuerpo policial especializado. Hace falta un largo y profundo proceso de fortalecimiento institucional y de reconstrucción del tejido social. La creación de una policía turística en el contexto de la conformación de una Guardia Nacional puede traer más problemas que beneficios. Por lo pronto, es necesario que el equipo de López Obrador presente con mayor precisión todo su proyecto de reforma institucional en áreas de seguridad. La Policía Turística es apenas un cambio menor en un proyecto de mayor calado.

 

 

 

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