¿Hacia dónde debe ir el sector eléctrico mexicano? Apuntes sobre las propuestas y anuncios del presidente electo

 

Ricardo Smith Nieves

 

Hace ya algunos días, el presidente electo Andrés Manuel López Obrador hizo anuncios sobre el rumbo que tomará el sector eléctrico durante su gobierno. En primer lugar, nombró a Manuel Bartlett Días -actual senador por el Partido del Trabajo y Secretario de Gobernación durante el sexenio del presidente de la Madrid- como director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Asimismo, tanto López Obrador como Bartlett han hablado de ciertos objetivos para dicha empresa productiva del Estado. Primero, se invertirán 20 mil millones de pesos adicionales en 2019 para “rescatar al sector eléctrico”. Esto incluye evitar el cierre de plantas generadoras, invirtiendo en su modernización. Segundo, se pretende producir más energía eléctrica sin aumentar los precios de la luz.

 

A partir de la reforma energética de 2013, Petróleos Mexicanos y CFE pasaron de ser entidades paraestatales a Empresas Productivas del Estado. El nuevo esquema de gobierno corporativo buscó incentivar la autonomía en la toma de decisiones, a fin de generar valor económico útil para el desarrollo nacional. Asimismo, para acabar con el monopolio estatal en el sector eléctrico, se creó un Mercado Eléctrico Nacional, dentro del cual operan empresas privadas, pero en el cual el Estado sigue teniendo un papel preponderante, como regulador, administrador y participante. El nuevo esquema de mercado -conforme avance y se desarrolle- permitirá a los consumidores tener acceso a un mejor servicio y a tarifas de luz mucho más competitivas, al mismo tiempo que incentivará la generación de energía limpia.

 

20 mil millones de pesos para CFE: ¿en qué se debe invertir?

El presidente electo López Obrador anunció que planea destinar 20 mil millones de pesos en 2019 para “rescatar a la CFE”. Por un lado, destaca el hecho de que la empresa registró pérdidas netas durante el primer semestre de este año, debido al aumento de los costos de operación -causado por el aumento de precios del gas natural- y una reducción en el precio medio de venta de electricidad a los consumidores. Por otro lado, el presidente electo plantea que es un problema que CFE compre más energía a generadores privados de la que genera la misma compañía.  Así, argumenta que, para incrementar la generación de electricidad y mantener tarifas bajas, modernizará las plantas de generación hidroeléctrica en México.

 

Es deseable invertir en la modernización de las plantas hidroeléctricas en México, que actualmente generan el 45% de la energía limpia a nivel nacional1. La generación hidroeléctrica podría expandir los niveles generales de producción de electricidad. También es oportuno contar con energía hidroeléctrica que apoye la generación intermitente de las energías renovables: las hidroeléctricas proveen de generación continua que complementa el servicio de la generación solar y eólica.

 

No obstante, CFE -y el sector eléctrico en general- requiere cambios que van más allá de inversión en plantas hidroeléctricas. Con un crecimiento anual esperado del consumo de energía eléctrica de 3%, es necesario satisfacer la creciente demanda de energía eléctrica de los mexicanos con soluciones compatibles con el medio ambiente y el bienestar social2. CFE hoy tiene un papel fundamental en el mercado eléctrico: participa en la generación de electricidad con seis empresas subsidiarias, en transmisión y distribución como el único proveedor de servicios y, ahora, también participa en la compra y venta de combustibles a través de CFEnergía. El próximo gobierno debe invertir en la transformación de CFE para ser una empresa competitiva en generación e intercambio de combustibles, pero también debe ser un eje rector en la modernización de las líneas de transmisión y distribución.

 

En principio, es necesario replantear si resulta económicamente rentable invertir en la modernización de grandes plantas hidroeléctricas frente a otras opciones que también requieren mejora, como la infraestructura de transmisión y distribución. Las líneas de transmisión permiten que la energía solar producida en el norte o la energía eólica generada en el Istmo puedan llegar a todo el país. Actualmente, CFE tiene planeado realizar subastas para formar esquemas de cooperación con empresas -bajo la figura de Asociaciones Público-Privadas, o APPs- que impulsen proyectos para modernizar y expandir la red de transmisión eléctrica nacional. Esto también ayudaría a reducir las pérdidas de electricidad que ocurren durante el transporte de la misma a través de las líneas de transmisión.

 

Desde el punto de vista de generación, CFE debe usar sus recursos y capacidad institucional para impulsar la energía limpia y renovable, dentro de la esfera de su competencia. En este sentido, además de generar electricidad, CFE es responsable de otorgar contratos de interconexión; éstos son un requisito indispensable para que pequeños y medianos generadores de energía renovable pueden conectarse a la red eléctrica. Gracias a dichos esquemas de interconexión los sistemas fotovoltaicos, que son por naturaleza intermitentes, pueden recibir el respaldo de la red eléctrica. Es fundamental que CFE invierta recursos y tiempo en hacer más eficiente el otorgamiento de contratos de interconexión para incrementar la viabilidad y rentabilidad de la energía solar en México.

 

 

Reformar los subsidios: apostar por la sustentabilidad y el largo plazo

Actualmente, el modelo energético ya contempla una diferenciación de tarifas, sobre todo dentro del suministro básico. Las tarifas que pagan las familias mexicanas -conocidos como usuarios domésticos- están divididas por nivel de consumo y también existen tarifas especiales para sectores productivos (comercial, agrícola, servicios e industrial). Normalmente, el usuario final paga una tarifa por cada KWh de electricidad que recibe y ese precio refleja, a grandes rasgos, los costos que tuvo CFE para generar y transportar dicha electricidad. En México, los costos a la electricidad para usuarios domésticos y el sector agrícola se encuentran subsidiados. Esto quiere decir que el costo final que se le cobra al usuario es inferior al costo de proveer dicha energía; el subsidio representa una pérdida para CFE que termina de cubrir el erario público, alimentado por nuestros impuestos. En 2017, los subsidios eléctricos para usuarios domésticos y el sector agrícola alcanzaron un total de 120 mil millones de pesos3.

 

Uno de los encargos que tendrá la CFE durante el próximo gobierno, en palabras de quien ha sido propuesto como director, es reformar la estructura tarifaria e impedir que aumenten los precios de la luz. Sobre todo, se planteó explícitamente la creación de “tarifas sociales” para “devolverle la función social” a CFE4. El presidente electo también ha declarado que “el más pobre va a pagar menos y el que use la luz con fines industriales va a pagar más”5.

 

Una reestructuración de las tarifas eléctricas en México debe incluir, necesariamente, una visión clara sobre los subsidios que actualmente existen y un plan para eliminarlos de manera paulatina. Quizá es deseable revisar la compleja estructura tarifaria de CFE, que consta de casi 100 tarifas distintas, pero un sector eléctrico moderno, sustentable y socialmente benéfico en el largo plazo es incompatible con mantener de manera indefinida los subsidios a la electricidad, por sus implicaciones ambientales y sociales.

 

El problema de los subsidios a la electricidad en México es que tienen efectos ambientales negativos y, básicamente, se trata de un gasto de dinero público que favorece a quienes menos lo necesitan.  Al día de hoy, 80% de la electricidad en México es generada a partir de combustibles fósiles, sobre todo gas natural. Los subsidios a las tarifas eléctricas -al reducir artificialmente el precio final que pagan los hogares- actúan como incentivos al uso irracional de la energía eléctrica más allá de la que realmente necesitamos, lo cual implica un mayor consumo de combustibles para satisfacer la demanda de energía. Idealmente, en una red eléctrica basada en sistemas inteligentes -como la que aspiramos a tener- los precios de la luz varían con base en el horario de consumo, con el fin de incentivar el uso eficiente de la energía. Por ejemplo, los precios suben durante la noche, para incentivar el ahorro de electricidad durante horas de alto consumo. Los subsidios, como existen actualmente, son incompatibles con un sistema eléctrico moderno y eficiente.

 

Sobre el plano social, mientras que los tres deciles más altos de la población por nivel de ingreso se benefician de 40% del total que pagamos anualmente por el subsidio, los tres deciles más bajos se beneficiaron únicamente del 16%. Por si fuera poco, también es una fuente de ineficiencia para la CFE, al reducir sus ingresos; 30% de la electricidad generada a nivel nacional goza de subsidios que cubre el presupuesto federal6.

 

Evitar el aumento de tarifas eléctricas por la vía de un simple subsidio no es una opción ni sustentable, ni socialmente justa, ni económicamente eficiente. Sin embargo, si el próximo gobierno realmente no cuenta con la voluntad de eliminar los subsidios en el corto plazo, debería -cuando menos- diseñar un esquema que contemple su eliminación en el largo plazo. El próximo gobierno podría tomar en cuenta los siguientes puntos:

  1. El esquema de subsidios debe ser muy claro sobre su temporalidad y la eliminación puede ser gradual y progresiva. Es necesario definir qué acciones tomar para reducir las tarifas de la luz en el largo plazo sin el uso de subsidios que, al final, son un costo al erario.
  2. En este sentido, podría optar por emprender un esfuerzo de gran escala para modernizar la infraestructura de transmisión y distribución. La ineficiencia para transportar electricidad a través de la red actual de transmisión genera mayores costos para los usuarios. Existe una ventana de oportunidad con la próxima subasta de transmisión.
  3. Otra opción es adoptar planes innovadores, como la propuesta de Iniciativa Climática de México, que contempla utilizar el subsidio eléctrico para financiar un programa a gran escala de instalación de techos solares en hogares. El dinero que ya se destina al subsidio doméstico ayudaría a los usuarios a arrendar techos solares y ellos complementarían el pago con una cantidad cercana al 20% del pago mensual de luz7.

 

Lo que sí necesitamos para “rescatar el sector eléctrico”

Como se discutió en los párrafos anteriores, hay gran oportunidad para llevar al sector eléctrico en la dirección correcta, tanto en lo ambiental como en lo social. De las decisiones que se tomen dependerá si transitamos a un sector competitivo que apoye el crecimiento nacional, pero de manera sustentable y equitativa. Por un lado, debe quedar claro que la inversión en modernizar las plantas hidroeléctricas es una buena propuesta, pero es insuficiente. La nueva dirección de CFE debe invertir recursos considerables en modernizar nuestra infraestructura de transmisión y distribución, así como en facilitar y acelerar la expansión de contratos de interconexión que detonen el crecimiento de la generación renovable. Más importante aun, la reestructuración de tarifas debe darse con pleno conocimiento de los costos y consecuencias de mantener y aumentar los subsidios al consumo de electricidad. Los subsidios eléctricos son incompatibles con un sector energético sustentable y equitativo; es necesario diseñar esquemas para eliminarlos de manera progresiva y gradual.

 

 

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(1)  PRODESEN 2018-2032, Gobierno de la República.

(2) Ibíd.

(3) Iniciativa Climática de México

(4) “Bartlett confirma revisión de tarifas en la CFE”, 1 de agosto de 2018, https://lopezdoriga.com/nacional/mexico/bartlett-confirma-revision-de-tarifas-en-la-cfe/

(5) “AMLO hará borrón y cuenta nueva para deudores de luz y CFE”, El Universal, 31 de julio de 2018, http://www.eluniversal.com.mx/nacion/politica/amlo-hara-borron-y-cuenta-nueva-para-deudores-de-la-luz-y-cfe

(6) Evaluación voluntaria de pares en el marco del G20 sobre reformas a los subsidios ineficientes a los combustibles fósiles que incentivan el consumo en México, OCDE, 2017, disponible en http://www.oecd.org/site/tadffss/Mexico-Peer-Review.pdf

(7) Análisis de Costo-Beneficio del Programa Bono Solar Fase 1, Iniciativa Climática de México, http://www.iniciativaclimatica.org/analisis-de-costo-beneficio-del-programa-bono-solar-fase-1/

 

 

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