El freno del consumo desacelera a la economía

Nota Especial de Análisis Económico
(ver reporte en el archivo adjunto)
El freno del consumo desacelera a la economía
Luego de que en la primera mitad del año la economía mexicana registrara un desempeño mejor al estimado hace unos meses, en el segundo semestre comenzó a perder dinamismo: en julio, creció 1.3% con cifras desestacionalizadas, su expansión de menor magnitud en los últimos 15 meses.

La desaceleración de la economía se explica por un comportamiento similar del consumo privado, el cual representa aproximadamente el 67% del PIB:
  • En julio, las ventas al menudeo crecieron apenas 0.6% y al mayoreo en 0.7%, luego de que en el primer semestre lo hicieran en 4.0% y 5.4%.
  • Las ventas reales de la ANTAD a tiendas iguales se contrajeron (-) 2.5%, su caída de mayor magnitud desde inicios de 2015.

Los factores que explican la desaceleración del consumo están correlacionados con la pérdida de poder adquisitivo derivada del alza en la inflación y en los precios de los combustibles:
  • Al mes de agosto, la inflación anual fue de 6.7%, la más alta desde mediados de 2001.
  • El precio vigente de la gasolina magna es superior en 14.2% con respecto al cierre de 2016, el de la gasolina premium es mayor en 19.8%, y el del diésel en 14.7%.
 Los ingresos de las personas resintieron el impacto del repunte de la inflación y de los combustibles:
  • En enero-julio de este año, los salarios medios reales de los cotizantes al IMSS se contrajeron (-) 1.0%, lo cual implicó su mayor pérdida de poder adquisitivo en 6 años.
  • Luego de que las remesas expresadas en pesos reales promediaran un aumento de 23.2% durante 2015-2016, en 2017 se desaceleraron, y en junio-julio descendieron por primera vez desde mediados del 2014.
 Aunque en la pérdida de dinamismo del consumo también incide el endurecimiento de la política monetaria:
  • En julio, el crédito vigente de la banca comercial aumentó 2.7% en términos reales, su menor tasa desde mayo de 2010, aunque el crédito canalizado al consumo registró el mayor ajuste al descender (-) 0.2%, lo que representó su primera tasa negativa en 6 años y medio.
 Otro factor que incide en la desaceleración de la economía es la política fiscal restrictiva que mantiene en terreno negativo la inversión física del sector público:
  • En enero-julio, la inversión física presupuestaria se desplomó (-) 19.4%, caída que supera a la de (-) 14.0% que registró en el mismo lapso de 2016.
  • Lo anterior afectó sensiblemente a la industria de la construcción, que en ese mismo lapso se contrajo 3.6%
 
 Sin embargo, un factor que podría compensar parcialmente la pérdida de dinamismo del mercado interno, aunque no en la misma proporción, es la reactivación de la demanda externa impulsada por el repunte de la industria manufacturera de Estados Unidos:
  • En enero-agosto, las exportaciones de productos manufactureros aumentaron 10.1%, su tasa más alta para un periodo similar en los últimos 5 años.

Considerando este contexto, aunque la desaceleración de la economía es un hecho, está no entrará en terreno negativo y se mantendrá en expansión, cuyas expectativas de crecimiento son:
  • El Banco de México elevó su pronóstico de crecimiento económico para 2017 a un rango de entre 2.0% y 2.5%.
  • La Secretaría de Hacienda y Crédito Público hizo lo mismo al pasar su previsión de un rango de entre 1.5% y 2.5% a uno de entre 2.0% y 2.6%.
  • El sector privado espera un crecimiento de 2.0%.

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Fundación Desarrollo Humano Sustentable

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