Análisis temáticos de coyuntura

2016

El cruce de información entre las estadísticas de víctimas de homicidio y los certificados de defunción correspondientes al año 2014 muestra inconsistencias que podrían estar reflejando dos escenarios graves:
a) Aparentemente hubo 2 mil 345 muertes por homicidio que tal vez no estén siendo investigadas por las autoridades y 2) es posible que 372 víctimas de homicidio carezcan de un certificado de defunción, lo cual significa que las autoridades desconocen su identidad y que los familiares de esas personas ignoran su paradero, con todas las consecuencias emocionales, jurídicas y familiares que ello implica. Los datos muestran que es posible que en el estado de México haya 601 muertes por homicidio que quizá no se estén investigando, 402 en Chihuahua y 321 en Veracruz. Por otra parte, en Michoacán hay 154 víctimas de homicidio que carecen de certificado de defunción, mientras que en Tamaulipas son 69 y en Quintana Roo, 57. Este panorama hace exigible que las autoridades de esos estados expliquen puntualmente a qué se debe la disparidad en estas cifras, pues más allá de ser un tema de interés para el análisis de las políticas públicas, se trata de un reclamo de justicia fundamental para las víctimas de homicidio y para sus familiares.

“Qué mal haríamos en suponer que hemos terminado. Qué engañoso sería decirle a los gobernados que el Sistema de Justicia ya está resolviendo todos sus problemas”

2015

El cruce de información entre las estadísticas de víctimas de homicidio y los certificados de defunción correspondientes al año 2014 muestra inconsistencias que podrían estar reflejando dos escenarios graves:
a) Aparentemente hubo 2 mil 345 muertes por homicidio que tal vez no estén siendo investigadas por las autoridades y 2) es posible que 372 víctimas de homicidio carezcan de un certificado de defunción, lo cual significa que las autoridades desconocen su identidad y que los familiares de esas personas ignoran su paradero, con todas las consecuencias emocionales, jurídicas y familiares que ello implica. Los datos muestran que es posible que en el estado de México haya 601 muertes por homicidio que quizá no se estén investigando, 402 en Chihuahua y 321 en Veracruz. Por otra parte, en Michoacán hay 154 víctimas de homicidio que carecen de certificado de defunción, mientras que en Tamaulipas son 69 y en Quintana Roo, 57. Este panorama hace exigible que las autoridades de esos estados expliquen puntualmente a qué se debe la disparidad en estas cifras, pues más allá de ser un tema de interés para el análisis de las políticas públicas, se trata de un reclamo de justicia fundamental para las víctimas de homicidio y para sus familiares.

2014


2013